En un anuncio reciente, Scott Kupor, el Director de la Oficina de Gestión de Personal (OPM), confirmó la disolución del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), que fue terminada silenciosamente hace más de ocho meses. Anteriormente, Donald Trump había despertado curiosidad al referirse a DOGE en tiempo pasado, lo que llevó a especulaciones sobre su estado. La oficina fue inicialmente formada por Elon Musk con el ambicioso objetivo de reducir drásticamente el tamaño y costo de las operaciones gubernamentales.
A pesar de la visión de Musk de ahorrar al gobierno un billón de dólares, los logros de DOGE reportaron un tope de 214 mil millones de dólares en ahorros, con algunos críticos sugiriendo que esta cifra podría estar exagerada hasta en un 40 por ciento. Mientras tanto, la cuenta DOGE en X continuó publicando actualizaciones hasta un par de días antes de la confirmación oficial.
Kupor explicó que, puesto que la OPM había asumido una parte significativa de las responsabilidades de DOGE tras la salida de Musk de la agencia en mayo, la entidad quedó redundante. El personal de DOGE fue transferido a varios departamentos gubernamentales, facilitando una mejor coordinación con el liderazgo en posibles reducciones de personal y financiamiento.
Musk, a menudo expresándose sobre los objetivos de la agencia, usó X en febrero para alabar a DOGE como una iniciativa fundamental en la lucha contra la burocracia y la restauración de la democracia. Sin embargo, el enfoque de la agencia generó críticas y litigios debido a supuestos despidos ilegales que siguieron a la partida de Musk. Para junio, la opinión del Congreso estaba dividida sobre si respaldar el 'proceso DOGE' que implicaba una rápida rotación de empleados o reconocer los fracasos percibidos de DOGE, que algunos argumentaban podrían llevar a repercusiones a largo plazo por la pérdida de mano de obra calificada y servicios esenciales.