La líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ha emergido tras meses de ocultamiento para viajar a Oslo y recoger su prestigioso premio. En una entrevista con la BBC, Machado reconoció los significativos riesgos que enfrentó al realizar el viaje, dada la prohibición de viaje del gobierno venezolano y las amenazas de etiquetarla como fugitiva si abandonaba el país.
Apareciendo por primera vez en público desde enero, la mujer de 58 años llegó a Oslo bajo la cobertura de la noche. Saludó a los seguidores que vitoreaban desde el balcón del hotel, un raro momento emocional celebrado por los presentes que se habían reunido ansiosos fuera del Grand Hotel en la capital de Noruega. La multitud estalló con cánticos de 3Maria!53 mientras capturaban el evento icónico en sus teléfonos.
El Instituto Nobel honró a Machado por sus dedicados esfuerzos para promover una transición democrática de la dictadura en Venezuela. Mientras estaba escondida, estuvo separada de sus hijos durante casi dos años, perdiéndose eventos familiares significativos. En un encuentro conmovedor facilitado por su viaje a Oslo, finalmente se reunió con sus hijos, experimentando de primera mano el impacto emocional de la separación a largo plazo.
En una emotiva entrevista con la BBC, Machado compartió lo abrumador que se sintió reconectar con sus seres queridos después de meses en aislamiento. También llevaba varios rosarios que le regalaron seguidores fuera del hotel. A pesar de enfrentar un arresto potencial a su regreso, Machado enfatizó su compromiso con su causa, declarando que continuará su lucha en el lugar que sea más beneficioso para el futuro de Venezuela.
María Corina Machado es una figura muy respetada en la oposición venezolana, condenando frecuentemente la administración del presidente Nicolás Maduro como ilegítima y criminal. Fue excluida de las últimas elecciones presidenciales, que Maduro ganó de manera controvertida. Su viaje a Noruega, plagado de peligros y secretismo, fue exitoso gracias a la ayuda de una red venezolana que asiste a aquellos en situaciones similares. Según el Wall Street Journal, su escape involucró un disfraz y la navegación a través de múltiples puntos de control militar, culminando en un discreto paso en bote.