Daphne O. Martschenko y Sam Trejo aspiran a crear un mundo más justo y equitativo. Sin embargo, tienen opiniones diferentes sobre el papel de la genómica socialestudiar las influencias genéticas en comportamientos como la salud mental, la educación y las tendencias políticasen alcanzar estos objetivos.
Martschenko argumenta que la investigación genética ha servido predominantemente para reforzar las desigualdades sociales existentes. Ella cree que las soluciones para muchas de las injusticias de nuestro mundo, como aliviar la pobreza, ya se conocen, haciendo innecesaria más investigación genética. Por el contrario, Trejo sostiene que tener más información es generalmente ventajoso. Sugiere que, aunque no podemos predecir los resultados de la investigación básica, es inevitable y debe dirigirse hacia fines positivos.
En su libro, Lo que Heredamos: Cómo las Nuevas Tecnologías y los Viejos Mitos están Formando Nuestro Futuro Genómico, la colaboración del dúo ofrece una perspectiva única sobre las capacidades genéticas.
Su asociación, descrita como una 'colaboración adversarial', reúne a Trejo, un sociólogo cuantitativo de Princeton, y Martschenko, una bioeticista cualitativa de Stanford. A pesar de sus diferentes antecedentesTrejo del Este y Martschenko del Oeste, así como sus identidades raciales contrastantesdedicaron una década a este proyecto. Mientras mantienen sus posturas individuales, su capacidad para escuchar y comprender los puntos de vista del otro se destaca como un logro significativo en el mundo dividido de hoy.