Determinar cuántos millones de años atrás se preservaron los fósiles de dinosaurios puede ser a menudo un desafío. Aunque las capas de roca sedimentaria simbolizan eras distintas de la historia geológica, datar con precisión estas capas o los fósiles sepultados dentro ha sido un problema persistente.
La datación de huesos y dientes fosilizados ha tenido éxito esporádico, a menudo dependiendo de la condición de los especímenes. Tanto el proceso de fosilización como la transformación del sedimento en roca pueden cambiar los huesos de manera que afectan la precisión de la datación. Mientras que la datación por uranio-plomo se encuentra entre los métodos más populares para datar materiales, su aplicación para datar directamente fósiles sigue en etapas tempranas.
Sin embargo, las cáscaras de huevos de dinosaurio podrían proporcionar un avance en la datación tanto de fósiles como de las rocas que los rodean. Un equipo liderado por el paleontólogo Ryan Tucker de la Universidad de Stellenbosch ha innovado un método para datar cáscaras de huevos, mostrando cuándo fueron encerradas en lo que inicialmente pudo haber sido arena, barro u otros sedimentos. Este marco de tiempo puede determinar el período de enterramiento de otros fósiles dentro de la misma capa de roca.